sábado, 12 de octubre de 2019



Justificación pedagógica de la propuesta

En primer lugar, debo partir de sintetizar y comparar que en la actualidad existen aproximadamente 45 delitos tecnológicos tipificados por nuestra ley penal, entre ellos: calumnias e injurias, amenazas, extorción, violación de correspondencia digital y secuestros virtuales, muchos de estos constituyen figuras tradicionales pero con el paso del tiempo fueron atravesados por las tecnologías de forma tal que el legislador tuvo que trabajar sobre readecuar algunas figuras conforme a la actualidad tecnológica criminal.-
En contra posición a esto, también existen una serie de acciones dolosas ( Acoso informático, usurpación de identidad digital, hostigamiento digital y publicación de imágenes intimas) que se dan en la práctica pero que aún “NO” se encuentran tipificadas, es decir “No pueden ser castigadas por la ausencia de una norma específica”, pero resulta interesante destacar que desde el año 2003 nuestro Congreso de la Nación trabaja para que estas conductas que provocan tanto daño a sus víctimas, se puedan convertir en delitos y que sus autores sean juzgados y sancionados.-
En virtud de ello considero que resulta interesante mostrarle al alumno que existen estas dos acciones, y que, si bien es cierto, las tipificadas están contempladas en la ley y las otras “AUN NO” sus elementos de configuración son similares mientras que sus escenarios de acción son diferentes. -
Entendiendo que la mejor forma de poder lograr una propuesta en la que confluyan teoría- tecnología y práctica, es llevando al alumno a inmiscuirse al escenario natural de desarrollo de la acción de manera protagónica, activa e interactiva, tal es así que para que exista esa interactividad según lo afirmado por Betina Lippenholtz “Para que un relato pueda ser llamado interactivo necesita un alguien que este observando, produciendo, interactuando y activando”.-
De esta manera, el hecho de que el alumno se coloque en el lugar de un supuesto victimario que comete el delito, genera que el alumno desde la experiencia en primera persona descubra como van apareciendo o presentándose los requisitos que permiten que el delito se configure, sumado además a entender todos y cada uno de los elementos del concepto y que norma los contempla.
De esta forma el elemento lúdico de simular ser alguien que no se es, convierte la clase tradicional en una clase atravesada por la interactividad, la comunicación, la retroalimentación y adquisición de habilidades o capacidades a lo mejor antes desconocidas o poco exploradas o explotadas por el alumno. –
Por otro lado, este proceso lúdico no solo compromete y aporta al alumno, sino que además es de suma relevancia para el docente, ya que lo coloca en el lugar de tener que explorar sobre herramientas, métodos o habilidades distintas a las tradicionales para lograr seducir, atrapar y comprometer al alumno en el proceso de aprendizaje, esto en virtud de lo afirmado por  Mclaren y Kincheloe ( 2008)  “Que abogan por la transformación dialéctica que afecte a todos los actores del acto educomunicativo para lo que se hace necesario desarrollar sistemas  autogestionarios del conocimiento”.-  
Finalmente la elaboración individual de la infografía que luego será publicada en el blog creado al efecto permite que cada uno de sus participantes no solo puedan conocer lo que el otro interpreto y represento -ya que no todos aprendemos de la misma forma- sino que además abre la puerta a la posibilidad de realizar comentarios o aportes respecto de la producción del compañero y en este sentido, me parece atinado traer a colación lo afirmado por Aparici (2011) cuando habla del feed-feed como aquel “ En el que los participantes en el proceso comunicativo se alimentan comunicacional e informativamente todos contra todos”, asimismo permite que los alumnos desde su participación individual aporten a generar una construcción entre todos, es decir que cada alumno contribuye con un elemento que servirá no solo para su propio aprendizaje sino que además apoyara el aprendizaje del otro, y en este sentido aparece inserto los afirmado por Tapscott D. (2010) cuando expresa: “A fines del siglo XX e inicios del siglo XXI comienzan a extenderse practicas pedagógicas centradas en el alumno basadas en la colaboración y la solidaridad entre los propios estudiantes”.-
En conclusión, esta propuesta busca que los alumnos del Seminario de “Delitos Tecnológicos de un Instituto Terciario, conozcan y se apropien no solo del marco teórico referido a los delitos mencionados y a aquellas acciones dolosas aun no tipificadas y las normas que los contemplan, sino que además aquella apropiación sea a través de una participación activa, protagónica, colaborativa y lúdica desde el interior del escenario natural de acción. -       



No hay comentarios.:

Publicar un comentario